
"Una vez fui secuestrado, y mis padres no tardaron en hacer algo al respecto: alquilaron mi habitación"
En los años 40 la radio era el medio de comunicación por excelencia, antes de que la televisión ocupara casi por completo ese puesto. Woody Allen narra sin aparecer en la película una sucesión de anécdotas que le suceden a un niño aventurero de esa época en el que el director se ve reflejado; y al resto de su familia que, hasta para realizar las tareas cotidianas más insignificantes, necesitan de la compañía del sonido de la radio de fondo.







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